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Mi perspectiva es muy integradora porque, de todas las corrientes psicológicas que existen, me gusta como mínimo algún principio (en el que se basan). Sin embargo, sobre todo ejerzo mi profesión con el método cognitivo-conductual y la terapia EMDR.

Si bien es cierto que cada paciente es un mundo, y que una misma patología en dos personas diferentes puede tener causas y síntomas muy dispares, la metodología es la misma: comprender qué ha generado el malestar, atender las necesidades del paciente y ayudarlo a conseguir el bienestar que tanto anhela.

Si quieres saber más sobre cómo funcionan estos enfoques, te invito a seguir leyendo.


Cómo trabaja un psicólogo cognitivo-conductual

El método cognitivo-conductual está basado en el presente (aquí y ahora) y ayuda a la persona a modificar maneras de pensar (creencias, cognitivo) disfuncionales y limitantes que hacen sufrir a la persona (“no puedo”, “no tengo fuerzas”) y maneras de actuar (conductual).

La manera de pensar afecta directamente a nuestra manera de actuar, y muchas veces “pensando” qué es lo que nos conviene, acabamos cayendo en nuestra propia trampa y no hacemos más avivar el malestar. Por ejemplo: “Estoy triste, me siento solo. Hoy no voy a salir de casa en todo el día”. Entonces, te pregunto: ¿Crees que quedándose solo todo el día, hará que sus pensamientos cambien o irán a más y peor?

Gracias al método cognitivo-conductual podrás trabajar con las emociones de manera directa, entendiendo qué te hace experimentar esas creencias y conductas para luego convertirlas en pensamientos y formas de actuar que generen emociones más adaptativas en ti.

También trabajo a través del método terapéutico EMDR.


Terapia EMDR: qué es y cómo funciona

Las siglas EMDR significan, en inglés, Eye Movement Desensibilization and Reprocessing. Es decir, Desensibilización y Reprocesamiento a través de Movimientos Oculares. Pero, ¿qué quiere decir exactamente? Básicamente indica que la terapia EMDR es un método terapéutico innovador, creado por la doctora Francine Shapiro en 1987, que permite reducir la angustia generada a partir de pensamientos perturbadores a través del movimiento ocular.

Shapiro estudió científicamente los efectos de estos movimientos, lo que en 1989 le permitió corroborar los efectos sanadores de la terapia EMDR. Este método está avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en especial para el tratamiento del trastorno por estrés postraumático.

En este sentido, el EMDR está fundamentado en el tratamiento del trauma. Es decir, por medio del EMDR se puede trabajar cualquier evento traumático que genere malestar o perturbación. Este hecho puede ir desde un abuso sexual, un accidente de tráfico, un maltrato físico y/o psicológico hasta una situación donde se ha sentido mucha vergüenza o mucha culpa, por ejemplo.

¿Cuándo un evento es traumático y cuándo no?, ¿depende de la magnitud del evento? La respuesta es no. Depende del procesamiento de la información sobre ese evento que haga la persona. Es importante saber que la consolidación de los aprendizajes se da mientras dormimos, sobre todo en la fase REM (Rapid Eye Movement) del sueño, donde también se mueven los ojos de un hemisferio al otro, compartiendo información para procesar las experiencias vividas durante el día.

Si el procesamiento es adecuado (funcional) y se almacena en una red de memoria funcional, no será un evento traumático. Por el contrario, si no se procesa bien la información por la carga emocional que conlleva el evento, porque no tenemos herramientas para poder asumir lo que ha pasado, podemos hablar de evento traumático, ya que lo almacenaremos en una red de memoria disfuncional, donde el evento queda bloqueado.

Por tanto, la persona puede revivir continuamente el evento, puede experimentar las mismas emociones que vivió en el momento y los pensamientos que se asociaron al recuerdo. El objetivo del EMDR es anclar ese recuerdo a una red de memoria funcional, con el fin de reprocesar las emociones y pensamientos, de modo que sea más funcional para la persona y se elimine el malestar que generó y genera.

El EMDR utiliza la estimulación bilateral cerebral, es decir, estimula ambos lados del cerebro para que se pueda reprocesar la información del evento traumático. No elimina el recuerdo, sino que la persona consigue que el evento traumático no genere ningún tipo de perturbación o malestar, gracias a que entendemos que pasó, lo procesamos, lo almacenamos en una memoria más funcional y trabajamos con la creencias que el evento marcó.

Por ejemplo: Un día rompí un cristal en casa, jugando con la pelota. Mi padre muy enfurecido se dirigió ami y me pegó dos bofetadas (una en cada lado). Y acto seguido me dijo: ¿no ves tu hermana que bien lo hace?. Aprendí que yo NO ERA SUFICIENTEMENTE BUENA (esta seria la creencia que este evento marcó).

Y a partir de ese día la paciente empezó a exigirse muchísimo para ser suficientemente buena, y la perfección la acompañaba de la mano a todos los lados a los que iba.

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